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SUBBETICA CORDOBESA. 12 diciembre 2021. PICO BERMEJO. Información e inscripciones

  • Rutero: Marieta Gutierrez
  • Creado: noviembre 29, 2021 10:29 am
  • Actualizado: noviembre 29, 2021 10:31 am
Tipo de Ruta: 1 día
Dificultad: Nivel 3.5
Total Rutas en esta salida 1
Fecha de Inscripción Socios y no socios a partir del jueves 2 de diciembre a las 20:00h. Los no socios quedan en lista de espera hasta el 6 de diciembre. Recordamos que hay que enviar copia del ingreso al solicitar la inscripción. Indicar: Nombre y apellidos, DNI, móvil, poner claramente si se es socio, y en caso de ser NO socio federado enviar copia de la tarjeta federativa. Cuenta Cajasur ES31 0237 6028 00 9160232225
Ruteros Marieta Gutiérrez y Pepe Fernández
Correo y teléfono marieta_gutierrez@hotmail.com Telf. 658600498
Lugar Salida Glorieta de la Media Luna
Hora Salida 06:00 horas.
Transporte Bus
Socio Federado (Precio) 10
Socio NO Federado (Precio) 12,5
No Socio Federado (Precio) 15
No Socio No Federado (Precio) 17,5
Información a participantes Al inscribirse los participantes, aceptan las siguientes normas: Ver EL CLUB/COMO INSCRIBIRSE A RUTAS/PUNTO 6 o copia el siguiente enlace en el navegador https://llegacomopuedas.com/wp-content/uploads/2010/12/INFORMACION-A-PARITICPANTES-NORMAS-Y-PREMISAS-DE-PROTECCION.pdf

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  • Distance Instructions
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  • Distancia 14.86 km
  • Tiempo 4 h 8 min
  • Velocidad 4.0 km/h
  • Mínima altitud 754 m
  • Punto más alto 1471 m
  • Desnivel 860 m
  • Descenso 780 m

SIERRA SUBBÉTICA

Pico Bermejo

Impresionante y sorprendente ruta muy montañera, por la zona más agreste y escarpada del Parque Natural de las Sierras Subbéticas cordobesas. Se desarrolla en el sector meridional de estas montañas, en las alineaciones o cuerdas denominadas Sierra de la Horconera, donde además se dan las mayores altitudes del Parque y de la provincia de Córdoba, con la Tiñosa (1.568 m) y el Pico Bermejo (1.474 m), siendo éste último el objetivo del presente recorrido.
Aunque la altitud de estas montañas es bastante modesta , su privilegiada posición geográfica , las convierten en inigualables atalayas desde donde podemos ver gran parte de Andalucía. Desgraciadamente a nosotros no nos acompaño una atmósfera lo suficientemente nítida para disfrutar plenamente de las mismas.
La ruta aunque de kilometraje moderado ,es bastante exigente por el escarpado terreno en el que se desenvuelve parte de la misma , donde caminamos sin sendero o a lo sumo por escuetas veredas de cabras por pedregales de lapiaz y matorral espinoso como las molestas aulagas. Aunque eso sí, casi todo el periplo por la parte más incómoda del recorrido está jalonada de hitos de piedras para facilitar la orientación.
Además del aliciente de recorrer una zona tan agreste y de perfil alpino, donde podemos disfrutar de unas panorámicas muy extensas, también nos adentramos en bosquetes y dehesas de encinas y quejigos centenarios, viejas cortijadas serranas , campos de labor y ascendemos a la muralla y aljibe almohade del Jardín del Moro, que da una pincelada antrópica a tan agrio paraje.

El inicio de la ruta se sitúa en los cortijos situados en el paraje conocido como Pasada de los Arrieros, cerca de la aldea de Los Villares, a los que se accede por la pista asfaltada CO-7208, que parte desde Priego de Córdoba, aproximadamente en el kilómetro 6.
Seguiremos el sendero “Sierra de Horconera”, el cual vamos a seguir durante casi 6 kilómetros.
Descripción que hace dicho sendero de esta parte del recorrido:

“Recorrer el Camino Viejo entre Priego de Córdoba y Rute es toda una experiencia, y una oportunidad para acercarnos a la historia y al patrimonio natural y cultural de las Sierras Subbéticas. El sendero cruza el parque natural en su vertiente meridional, y discurre en la zona de contacto de los olivares subbéticos y las
abruptas pendientes de la Sierra de Horconera, la más elevadas de la provincia cordobesa. La vista de paisajes, extensos e ilustrativos, y de aves rapaces son dos seguras recompensas del camino.
Avanzaremos por las faldas del Pico Bermejo, cuyas escarpadas y rocosas laderas flanquean el lado izquierdo del camino, en las que la vegetación arbórea es escasa, hasta llegar al cortijo de Vichira, que cuenta con una fuente-alberca rodeada de almendros, donde en época de lluvias abundan los sapos”.
Al llegar a la cortijada abandonada de Vichira, dejamos el carril por el que vamos y siguiendo unos metros más los senderos señalizados nos desviamos por el carril que sale a la izquierda, al este. Este carril termina en una construcción cerca de la entrada de la zona encañonada del barranco del arroyo de las Labores, aunque los senderos balizados se salen de dicho carril y hacia el sur faldean la Sierra de Rute. A partir de esa construcción sigue lo que en su día parece que fue un camino de herradura, del que a penas quedan unos muros de mampostería. Zigzaguea por el impresionante cañón de las Labores y termina perdiendose en una gran losa pétrea que cuando el arroyo lleve agua se convertirá en una cascada y que con hielo puede resultar un serio obstáculo.
Nosotros lo pillamos seco y sin hielo con lo que la única dificultad que encontramos fue la pendiente de ese paso. Al pasar la zona encañonada de nuevo se define una vereda que está jalonada de hitos y que parece ser que lleva hacia el Puerto de la Higuera, la cual seguimos unos metros para abandonarla definitivamente poco después.
A nuestra izquierda tenemos un impresionante paredón calizo, sobre el que se asientan los restos almohades del Jardín del Moro, nuestro inmediato objetivo. A partir de aquí no hay vereda clara, cada uno sube por donde menos incómodo le resulte. Vadeamos el arroyo de las Labores y ascendemos hacia el norte por una empinadísima ladera repleta de matorral espinoso, aulagas principalmente. Buscamos las precarias veredillas de las cabras para evitar los molestos pinchados del almohadillado matorral, fijando nuestra meta en la loma que queda a la derecha del collado a cuya izquierda se ven los muros del aljibe y murallas del Jardín del Moro sobre un pequeño promontorio, y cuyo ataque directo es bastante más complicado por lo agreste de su ubicación.
Una vez en la loma es mucho más fácil acceder al Jardín del Moro cresteando. Las vistas son espectaculares desde esta atalaya, aunque como comente anteriormente no pudimos disfrutar plenamente de ellas.

Ahora nos dirigimos hacia el vértice geodésico del Pico Bermejo, para lo cual seguimos veredas de cabras hacia el noreste hasta llegar a un collado. Nosotros lo hicimos ganando altura poco a poco y unos metros por debajo de la cresta, aunque pensamos que quizá sea más cómodo hacerlo por la misma cresta. Una vez en el collado entroncamos con una vereda mucho más clara y jalonada de hitos que hacia el este asciende decididamente hacia la cuerda del Bermejo. Pero antes de llegar a la cima de la cuerda salimos a otra vereda, también marcada con hitos , la cual tomamos a la izquierda, hacia el norte y que en algo menos de 1 kilómetro nos lleva al vértice geodésico del Pico Bermejo , a 1.474 metros sobre el nivel del mar.

Tras disfrutar largamente de tan privilegiada atalaya desandamos ese casi kilómetro hasta el punto donde tomamos esta vereda y la seguimos unos metros más ,hacia el sur. Al llegar a unos afloramientos rocosos donde a continuación hay un barranco, nos salimos de la vereda para campo a través por la raspa de la loma y hacia el este ascender a la cima de la cuerda del Bermejo. A nuestros pies tenemos el Puerto del cerezo, cabecera hacia el sur de arroyo de las Labores y hacia el norte del arroyo del Puerto, damos vistas a la agreste Sierra de Alhucemas y la cima de la Tiñosa.
Hacia dicho puerto descendemos acusadamente por donde nos parezca menos incómodo, aunque eso si la distancia y desnivel a salvar no es mucho.

En el Puerto del Cerezo entroncamos con un precario carril, que en algunos puntos más bien parece un sendero y que en su día se construyo para la repoblación de las laderas de las cuerdas de Alhucemas y Bermejo, donde se pueden apreciar las terrazas para tal propósito y que no se llego a efectuar nunca, quedando dicho carril en desuso.

Nos quedan algo más de 5´5 kilómetros para concluir la ruta, descendiendo hacia el noreste por este carril que recorre el barranco del arroyo del Puerto, rodeados de parajes maravillosos. A nuestra derecha los impresionantes cortados de la Sierra de Alhucemas , a nuestra izquierda los de la cuerda del Bermejo, mientras pasamos junto a viejas encinas y quejigos , vestigios de épocas pasadas donde extensos bosques mediterráneos cubrirían estas sierras. Pasamos junto a la fuente del Puerto del Cerezo, en una curva del carril, que desgraciadamente está seca y llegamos al cortijo del Puerto del Cerezo. En dicho cortijo tomamos el carril de la izquierda, que sigue el curso del arroyo del Puerto y que en medio kilómetro nos lleva a la carretera CO-7208, justo en el punto donde estacionamos el vehículo, dando por concluida esta fantástica ruta.

 

TIPO DE TERRENO
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SIERRA SUBBÉTICA

Pico Bermejo

Impresionante y sorprendente ruta muy montañera, por la zona más agreste y escarpada del Parque Natural de las Sierras Subbéticas cordobesas. Se desarrolla en el sector meridional de estas montañas, en las alineaciones o cuerdas denominadas Sierra de la Horconera, donde además se dan las mayores altitudes del Parque y de la provincia de Córdoba, con la Tiñosa (1.568 m) y el Pico Bermejo (1.474 m), siendo éste último el objetivo del presente recorrido.
Aunque la altitud de estas montañas es bastante modesta , su privilegiada posición geográfica , las convierten en inigualables atalayas desde donde podemos ver gran parte de Andalucía. Desgraciadamente a nosotros no nos acompaño una atmósfera lo suficientemente nítida para disfrutar plenamente de las mismas.
La ruta aunque de kilometraje moderado ,es bastante exigente por el escarpado terreno en el que se desenvuelve parte de la misma , donde caminamos sin sendero o a lo sumo por escuetas veredas de cabras por pedregales de lapiaz y matorral espinoso como las molestas aulagas. Aunque eso sí, casi todo el periplo por la parte más incómoda del recorrido está jalonada de hitos de piedras para facilitar la orientación.
Además del aliciente de recorrer una zona tan agreste y de perfil alpino, donde podemos disfrutar de unas panorámicas muy extensas, también nos adentramos en bosquetes y dehesas de encinas y quejigos centenarios, viejas cortijadas serranas , campos de labor y ascendemos a la muralla y aljibe almohade del Jardín del Moro, que da una pincelada antrópica a tan agrio paraje.

El inicio de la ruta se sitúa en los cortijos situados en el paraje conocido como Pasada de los Arrieros, cerca de la aldea de Los Villares, a los que se accede por la pista asfaltada CO-7208, que parte desde Priego de Córdoba, aproximadamente en el kilómetro 6.
Seguiremos el sendero “Sierra de Horconera”, el cual vamos a seguir durante casi 6 kilómetros.
Descripción que hace dicho sendero de esta parte del recorrido:

“Recorrer el Camino Viejo entre Priego de Córdoba y Rute es toda una experiencia, y una oportunidad para acercarnos a la historia y al patrimonio natural y cultural de las Sierras Subbéticas. El sendero cruza el parque natural en su vertiente meridional, y discurre en la zona de contacto de los olivares subbéticos y las
abruptas pendientes de la Sierra de Horconera, la más elevadas de la provincia cordobesa. La vista de paisajes, extensos e ilustrativos, y de aves rapaces son dos seguras recompensas del camino.
Avanzaremos por las faldas del Pico Bermejo, cuyas escarpadas y rocosas laderas flanquean el lado izquierdo del camino, en las que la vegetación arbórea es escasa, hasta llegar al cortijo de Vichira, que cuenta con una fuente-alberca rodeada de almendros, donde en época de lluvias abundan los sapos”.
Al llegar a la cortijada abandonada de Vichira, dejamos el carril por el que vamos y siguiendo unos metros más los senderos señalizados nos desviamos por el carril que sale a la izquierda, al este. Este carril termina en una construcción cerca de la entrada de la zona encañonada del barranco del arroyo de las Labores, aunque los senderos balizados se salen de dicho carril y hacia el sur faldean la Sierra de Rute. A partir de esa construcción sigue lo que en su día parece que fue un camino de herradura, del que a penas quedan unos muros de mampostería. Zigzaguea por el impresionante cañón de las Labores y termina perdiendose en una gran losa pétrea que cuando el arroyo lleve agua se convertirá en una cascada y que con hielo puede resultar un serio obstáculo.
Nosotros lo pillamos seco y sin hielo con lo que la única dificultad que encontramos fue la pendiente de ese paso. Al pasar la zona encañonada de nuevo se define una vereda que está jalonada de hitos y que parece ser que lleva hacia el Puerto de la Higuera, la cual seguimos unos metros para abandonarla definitivamente poco después.
A nuestra izquierda tenemos un impresionante paredón calizo, sobre el que se asientan los restos almohades del Jardín del Moro, nuestro inmediato objetivo. A partir de aquí no hay vereda clara, cada uno sube por donde menos incómodo le resulte. Vadeamos el arroyo de las Labores y ascendemos hacia el norte por una empinadísima ladera repleta de matorral espinoso, aulagas principalmente. Buscamos las precarias veredillas de las cabras para evitar los molestos pinchados del almohadillado matorral, fijando nuestra meta en la loma que queda a la derecha del collado a cuya izquierda se ven los muros del aljibe y murallas del Jardín del Moro sobre un pequeño promontorio, y cuyo ataque directo es bastante más complicado por lo agreste de su ubicación.
Una vez en la loma es mucho más fácil acceder al Jardín del Moro cresteando. Las vistas son espectaculares desde esta atalaya, aunque como comente anteriormente no pudimos disfrutar plenamente de ellas.

Ahora nos dirigimos hacia el vértice geodésico del Pico Bermejo, para lo cual seguimos veredas de cabras hacia el noreste hasta llegar a un collado. Nosotros lo hicimos ganando altura poco a poco y unos metros por debajo de la cresta, aunque pensamos que quizá sea más cómodo hacerlo por la misma cresta. Una vez en el collado entroncamos con una vereda mucho más clara y jalonada de hitos que hacia el este asciende decididamente hacia la cuerda del Bermejo. Pero antes de llegar a la cima de la cuerda salimos a otra vereda, también marcada con hitos , la cual tomamos a la izquierda, hacia el norte y que en algo menos de 1 kilómetro nos lleva al vértice geodésico del Pico Bermejo , a 1.474 metros sobre el nivel del mar.

Tras disfrutar largamente de tan privilegiada atalaya desandamos ese casi kilómetro hasta el punto donde tomamos esta vereda y la seguimos unos metros más ,hacia el sur. Al llegar a unos afloramientos rocosos donde a continuación hay un barranco, nos salimos de la vereda para campo a través por la raspa de la loma y hacia el este ascender a la cima de la cuerda del Bermejo. A nuestros pies tenemos el Puerto del cerezo, cabecera hacia el sur de arroyo de las Labores y hacia el norte del arroyo del Puerto, damos vistas a la agreste Sierra de Alhucemas y la cima de la Tiñosa.
Hacia dicho puerto descendemos acusadamente por donde nos parezca menos incómodo, aunque eso si la distancia y desnivel a salvar no es mucho.

En el Puerto del Cerezo entroncamos con un precario carril, que en algunos puntos más bien parece un sendero y que en su día se construyo para la repoblación de las laderas de las cuerdas de Alhucemas y Bermejo, donde se pueden apreciar las terrazas para tal propósito y que no se llego a efectuar nunca, quedando dicho carril en desuso.

Nos quedan algo más de 5´5 kilómetros para concluir la ruta, descendiendo hacia el noreste por este carril que recorre el barranco del arroyo del Puerto, rodeados de parajes maravillosos. A nuestra derecha los impresionantes cortados de la Sierra de Alhucemas , a nuestra izquierda los de la cuerda del Bermejo, mientras pasamos junto a viejas encinas y quejigos , vestigios de épocas pasadas donde extensos bosques mediterráneos cubrirían estas sierras. Pasamos junto a la fuente del Puerto del Cerezo, en una curva del carril, que desgraciadamente está seca y llegamos al cortijo del Puerto del Cerezo. En dicho cortijo tomamos el carril de la izquierda, que sigue el curso del arroyo del Puerto y que en medio kilómetro nos lleva a la carretera CO-7208, justo en el punto donde estacionamos el vehículo, dando por concluida esta fantástica ruta.

 

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