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RUTA DE TORREÁRBOLES

(CÓRDOBA-CERRO MURIANO)

DOMINGO 17 DE ENERO DE 2010

  • SALIDA: 8,30 la mañana de la puerta del polideportivo de Fátima
  • DIFICULTAD: Nivel 3 (media, por vereda y pista). La lluvia caída o por caer puede hacer resbaladizo algunos tramos en pendiente y difícil varios pasos de arroyos que hemos de hacer (iremos informando en los próximos días cuando podamos echarle un vistazo).
  • DUREZA: el largo recorrido y algún repecho de subida a Los Villares y al pico de Torreárboles (694 metros, máxima altitud del término municipal de Córdoba)
  • DISTANCIA: 22 km. aproximadamente
  • DESNIVEL: Salimos a 124 metros y ascenderemos a 694 metros.
  • TIEMPO: 8 horas aproximadamente.
  • Nº PLAZAS: las que admita el autobús (máximo 53, más los dos ruteros). En Cerro Muriano un autobús nos traerá a Córdoba.
  • PRECIOS:
    • Socios: 2 €;
    • No socios federados: 3 €
    • No socios: 4,5 
  • RUTEROS: Ángel Sánchez y Trinidad Poyato

INSCRIPCIONES: desde el jueves día 7 de enero hasta el día 14, a la dirección de correo del rutero Ángel Sánchez: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesitas activar JavaScript para poder verla . Hay que esperar a que el rutero confirme la inscripción en la ruta, y no se hará efectiva hasta que no se haga el ingreso bancario. De no hacerlo en tres días desde la recepción de la confirmación, se entiende que renuncia a participar en la ruta, pasando la plaza al primero en la reserva. Los socios tendrán preferencia en la inscripción hasta el lunes, día 11 inclusive. Las plazas no cubiertas por los socios pasarán a partir de ese momento a los no socios en lista de espera.

Los no socios tendrán que poner en el correo que manden su nombre completo y nº del N.I.F

Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla Para cualquier duda podéis llamar al teléfono de Ángel Sánchez: 609744336

Descripción de la ruta a Torre Árboles:

Subida, saliendo desde Córdoba, al pico Torre Árboles, techo del término municipal de Córdoba, desde el que se tienen estupendas vistas de la sierra de Córdoba y, durante la ruta, de la ciudad y de la campiña, y si está claro el día incluso de Sierra Nevada y sierras de la provincia de Jaén, con fin en Cerro Muriano, yendo casi todo el itinerario entre vegetación abundante y variada, pudiendo ver, además, algunos ejemplos de arquitectura antigua (puente romano, acueducto, puente de hierro..).

Saldremos del polideportivo de Fátima para poder acercanos a ver el puente romano sobre el Arroyo Pedroche, por donde discurría la Cañada Real Soriana y, antes, la Via que iba de Corduba a Emerita Augusta (Mérida). Fue construido en torno al año 27 a.C. Conserva casi toda la estructura romana: pilares, estribo...En época árabe registró reformas en las dovelas de los arcos menores. El acueducto Aqua Nova Domitiana Augusta atravesaba este puente.

Tras cruzar la carretera a la altura de AUCORSA –lo que haremos con cuidado y siguiendo las indicaciones de los ruteros- tomaremos el camino del arroyo Pedroche, salpicado al principio de retamas. Enseguida veremos el Puente de Hierro, a cuya altura el arroyo Pedroche recibe por su derecha las aguas del arroyo Santo Domingo.  El conocido como "Puente de Hierro" de Mirabueno, sobre el arroyo Pedroche está situado en el punto kilométrico 4,590 de la línea ferroviaria que unía Córdoba con Belmez. Se inauguró en 1873. Está formado por un tramo de celosía de 159,4 mts. de longitud sustentado por dos pilares de mampostería a una altura media de 33 mts. sobre el cauce del arroyo. Correspondía a la línea de ferrocarril Córdoba-Almorchón. Esta línea, conocida por los cordobeses como "la vía de la sierra", es el resultado de la unión de dos líneas independientes construidas en el siglo XIX por dos compañías con una finalidad común: dar salida a los carbones de la cuenca minera de Espiel y Belmez. Este puente correspondería a la parte oriental. El estribo del viaducto tiene una interesante riqueza fósil. La zona situada inmediatamente debajo de él ha sido históricamente lugar muy elegido para la celebración de peroles por los cordobeses.

Poco antes del puente está la huerta de don Marcos donde pasaba temporadas de convalecencia nuestro don Luis de Góngora y Argote (veinticinco años la tuvo alquilada), y según el poeta Ricardo Molina aquí debió nacer su obra Polifemo y Galatea y alguna de sus primeras Soledades. A decir de este poeta, aquel "prado frondoso por donde cruza un riachuelo" no es otro que la propia huerta y este arroyo el mencionado de Pedroche. Como a dos o tres kilómetros aguas arriba existe una cueva –en la Mesa de la Marquesa- que sería según esta versión la del propio gigante.

Pasado el puente encontraremos restos del acueducto Aqua Nova Domitiana Augusta, construido entre los años 81 y 96 d.C., en tiempos del emperador Domiciano. Es algo menor y de más corto recorrido que el de Aqua Augusta (posteriormente llamado Aqua Vetus, o Valdepuentes), pero mayor que el otro cuyos restos se encuentran en la estación de autobuses y que daba agua, entre otros lugares, al complejo palatino de Cercadilla. Al contrario que su predecesor, el nuevo acueducto traería el agua del noreste de la serranía cordobesa, conservándose restos de hasta cuatro ramales situados en las inmediaciones del Arroyo Pedroche. De menores dimensiones que el realizado en período augusteo, el Aqua Nova Domitiana Augusta, presentaba una longitud cercana a los 14 km., y se piensa que pudo aportar a la ciudad unos 20.000 metros cúbicos de agua al día, que unidos a los 30.000 del anterior, convirtieron a Corduba en una de las ciudades mejor abastecidas de agua de la Hispania romana.

En esta zona ya nos hemos adentrado en una vereda muy cerrada por la vegetación, preciosa de transitar, mientras que hasta este momento había espacios un poco más abiertos. Con las lluvias caídas en Navidades seguro que estará precioso de ver, porque lo está aún sin lluvia. Aquí, el arroyo Pedroche, que nace al pie de Torre Árboles, cerca del parque forestal de Los Villares, nos ofrece una vegetación de ribera como el álamo blanco, olmo, sauce, fresno, almez; y una abundante gama de especies arbustivas como mirtos, lentiscos, cornicabras, durillos, madroños, aladiernos. También podemos ver encinas, quejigos, acebuches, algarrobos y zumaques.

 

Después de recorrer unos kilómetros como por un túnel de vegetación dejaremos el arroyo Pedroche para coger el arroyo Barrionuevo. En ese punto dejamos a la derecha la Meseta Blanca o Mesa de la Marquesa, espacio curioso por lo llano que es, en un lugar como es la sierra de Córdoba, donde lo que predominan las alturas no tan alomadas. En esta Mesa hay una cueva que podría ser la que aparece en el libro de Polifemo y Galatea, de Luis de Góngora. Subiríamos a ella solo si el tiempo cronológico nos lo permitiera y si el tiempo atmosférico no dificultara en exceso algún tramo resbaladizo y en pendiente.

 

            Transitando por el arroyo Barrionuevo pasaremos por el cortijo del Zumbadero. Hasta aquí todo el camino habrá sido sin apenas pendiente. Poco después de dejar este derruido cortijo empezaremos una subida continua con algunos repechos fuertes hasta el parque de Los Villares. Pasaremos cerca de la ermita de San Álvaro y de la de Santo Domingo, así como del cortijo Cabriñana. Subimos una cuesta que por estar cerca de la del 14 % en la carretera de Los Villares, también se conoce con ese nombre. Cruzaremos la carretera para tomar la vereda Pasada del Pino en algunos tramos, llegando a través de un sendero floral al centro de recuperación de aves. A continuación, y siguiendo próximos a la carretera, llegaremos a la zona de aparcamiento de Los Villares. Volveremos a cruzar la carretera para coger un carril, rodeados de pinos, que nos llevará hasta la carretera nueva que lleva a Peñarroya. Aquí debemos cruzar un arroyo que esperamos que el agua caída (tan bien para casi todo) nos permita cruzarlo bien. Traspasando unos pinos llegaremos a un tubo de la altura de una persona que atraviesa la carretera mencionada. Aquí mismo iniciaremos la subida a Torre Árboles. La subida es bastante empinada pero no excesivamente larga. Tras recuperarnos en lo alto y disfrutar de las vistas, iniciaremos la bajada hasta Cerro Muriano, del que nos separa sobre media hora. Un cafelito o lo que apetezca a cada uno nos espera allí, además del autobús para regresar a Córdoba.